que ya la luz del alba se avecina.
Mas antes entraremos en la iglesia;
recibireis mi absolucion y luego
el pan de vida y de salud eterna.
Vestireis el sayal de San Francisco,
y os daré avisos que importaros puedan
para la santa y penitente vida,
á que con gloria tanta estais resuelta.
ESCENA VIII.
Guardian.