no puedo encontrar con ella.

Mas ¿cómo la he de obtener,

¡desventurado de mí!

pues cuando infeliz nací,

nací para envejecer?

Si aquel dia de placer

(que uno solo he disfrutado)

fortuna hubiese fijado,

¡cuán pronto muerte precoz,

con su guadaña feroz