Canónigo.

Buenas noches, caballeros: me voy, que empieza á ser tarde. (Aparte yéndose.) Sería faltar á la amistad no avisar al instante al marqués de que Don Álvaro le ronda la hacienda. Tal vez podamos evitar una desgracia.

ESCENA V.

El teatro representa una sala colgada de damasco, con retratos de familia, escudos de armas y los adornos que se estilaban en el siglo pasado, pero todo deteriorado, y habrá dos balcones, uno cerrado y otro abierto y practicable, por el que se verá un cielo puro, iluminado por la luna, y algunas copas de árboles. Se pondrá en medio una mesa con tapete de damasco, y sobre ella habrá una guitarra, vasos chinescos con flores, y dos candeleros de plata con velas, únicas luces que alumbrarán la escena. Junto á la mesa habrá un sillon. Por la izquierda entrará el Marqués de Calatrava con una palmatoria en la mano, y detrás de él Doña Leonor, y por la derecha entra la criada.

Marqués.

(Abrazando y besando á su hija.)

Buenas noches, hija mia;

hágate una santa el cielo.

Adios, mi amor, mi consuelo,

mi esperanza, mi alegría.