por la fé de caballero,
que hareis cuanto aquí os encargue,
con inviolable secreto.
D. Cárlos.
Yo os lo juro, amigo mio;
acabad, pues.
(Hace un esfuerzo Don Álvaro como para meter la mano en el bolsillo y no puede.)
D. Álvaro.
¡Ah!... no puedo.
Meted en este bolsillo