Á quien mi vida salvó,

y que moribundo está,

¿matar inerme podrá

un caballero cual yo?

(Pausa.)

¿No puede falsa salir

mi sospecha?... Sí... ¿Quién sabe?...

Pero ¡cielos! esta llave

todo me lo va á decir.

(Se acerca á la maleta, la abre precipitado, y saca la caja poniéndola sobre la mesa.)