si la venganza y castigo

solos de un golpe consigo,

á los dos dando la muerte!...

Mas... ¡ah!... no me precipite

mi honra, cielos, ofendida.

Guardad á este hombre la vida

para que yo se la quite.

(Vuelve á colocar los papeles y el retrato en la maleta. Se oye ruido, y queda suspenso.)

ESCENA IX.

El cirujano, que sale muy contento.