D. Álvaro.

¿Temeis que vuestro valor

se disminuya y se asombre,

si halla en su contrario un hombre

de nobleza y pundonor?

D. Cárlos.

¡Nobleza un aventurero!

¡Honor un desconocido!

¡Sin padre, sin apellido,

advenedizo, altanero!