ansioso empecé á indagar

de mi único bien la suerte;

y supe ¡ay Dios! que la muerte

en el oscuro olivar...

D. Cárlos.

(Resuelto.)

Basta, imprudente impostor;

¿y os preciais de caballero?...

¿Con embrollo tan grosero

quereis calmar mi furor?