¿El qué?... Continuad.

D. Cárlos.

La muerte de la malvada,

en cuanto acabe con vos.

D. Álvaro.

Pues no será, vive Dios,

que tengo brazo y espada.

Vamos... Libertarla anhelo

de su verdugo. Salid.

D. Cárlos.