Quien sois bien claro publica

vuestra actitud, y la inmunda

mancha que hay en vuestro escudo.

D. Álvaro.

(Levantándose con furor.)

¿Mancha?... y ¿cuál?... ¿cuál?...

D. Alfonso.

¿Os asusta?

D. Álvaro.

Mi escudo es como el sol limpio,