D. Alfonso.

(Furioso.)¿Te burlas

de mí, inícuo? Pues cobarde

combatir conmigo excusas,

no excusarás mi venganza.

Me basta la afrenta tuya:

toma. (Le dá una bofetada.)

D. Álvaro.

(Furioso y recobrando toda su energía.)

¿Qué hiciste?... ¡¡¡insensato!!!