venga usted, venga á ayudarme,

porque yo no puedo sola...

Leonor.

¡Ay, Curra!... ¡Si penetrases

cómo tengo el alma! Fuerza

me falta hasta para alzarme

de esta silla... ¡Curra, amiga!

lo confieso, no lo extrañes,

no me resuelvo, imposible...

Es imposible. ¡Ah!... ¡mi padre!