D. Álvaro.

(Demudado y confuso.)

¿Qué es esto, qué, Leonor? ¿Te falta ahora

resolucion?... ¡ay yo desventurado!

Leonor.

¡Don Álvaro! ¡¡¡Don Álvaro!!!

D. Álvaro.

¡Señora!

Leonor.

¡Ay! me partís el alma...