“Señor:

“El médico que ha pronunciado las bellas palabras: soy padre, no dejaré morir á ese niño, es al que su abnegacion y su talento llaman naturalmente á cuidar de los niños expósitos.

“El puesto de primer médico de nuestro hospicio está vacante; esperamos que os dignareis aceptarlo.

“Servicio: todos los dias de seis á ocho. Honorarios 2,000 dollars.

Los administradores del Hospicio R. T.

“Al Sr. Dr. Daniel Smith, bombero de la séptima compañía.”

—Zambo, pregunté: ¿han traido cartas para mí?

—No amo, el cartero no ha venido.

—Es imposible, á menos que no haya alguna mistificacion en este diario.