¡Llevo dos mil francos en las entrañas! ¡Dos mil francos!... Bien podéis decir ahora que «en el fondo», á pesar de mi frivolidad aparente, valgo mucho.

RAMONA

¡Qué trasto de hombre!

GABRIELA

¡Es divino!...

SANTIAGO

Ahora es cuando me voy. (A don Pablo.) Te advierto que no tengo el menor interés en que me acompañes.

DON PABLO

¡Ah, pero yo sí! No te dejo en toda la noche.

SANTIAGO