Mi alcoba tiene una puerta que comunica con la habitación de Gabriela. Mirad... (Los tres miran por la puerta de la derecha.)

GABRIELA

¡Pues, no digas más!... ¡Ah! Los arquitectos, poniendo con sabia previsión puertas de escape en las alcobas, dieron á las mujeres un medio para que los pobres maridos nunca sepan nada. Adiós, Joaquinito.

JOAQUÍN

Adiós, Gabriela.

GABRIELA

Hasta mañana; y... ¡no paséis miedo!

RAMONA

Confiamos en ti.

GABRIELA