ARACELI

No, Manolo, hágame usted el favor de no decirle nada, ni una palabra; quiero que el desaire me lo haga á mí.

DANIEL

(A Manolo). ¿No te lo dije?

ARACELI

Nunca hubiera creído que me pusieses en ridículo así, nunca. Y menos delante de extraños.

LEOCADIA

El señor me perdonará; el señor dirá que esto es meterme donde no me llaman... pero, ¡mire usted que la pobre señorita va á llevarse un disgusto muy grande!

DANIEL

En efecto, usted lo ha dicho: eso es meterse donde nadie la llama.