LEOCADIA
Ya estoy callá del todo... ¡Bueno!... ¡Pero qué humos!... ¡Ni una chimenea!
ARACELI
(Arrebatadamente). ¡Vaya, se acabó la cuestión! Llévese usted sus trajes.
LEOCADIA
Pero, señorita...
ARACELI
¡Que se lleve usted sus trajes, he dicho!...
LEOCADIA
Pero, señorita... ¿qué repente la ha dao?