DANIEL

Ve, tonta, ve... ¿pero por qué dudas?

ARACELI

(Irritadísima). ¡Venga el mantón! Ea, se acabaron las contemplaciones. ¡Venga!... He prometido ir, y no quiero quedar en ridículo. ¿Usted necesitará su dinero, verdad?... Sí, tome usted...

LEOCADIA

No hay prisa.

ARACELI

Sí, tome, mejor es... á cada cual lo suyo... (Registrando su portamonedas.) ¡Qué demonio! No tengo bastante...

LEOCADIA

¡Pero déjelo usted, señorita!