MANOLO

¡Nada, lo sostengo! ¡No lo merece!

ARACELI

Déjele usted, Manolo; ¡es inútil!

MANOLO

Tú no puedes tratar así á Araceli; tú tienes la obligación de hacerla dichosa.

DANIEL

¿La obligación?

MANOLO

La obligación, sí. Tú, que la arrancaste de su hogar, del hogar donde vivía mal ó bien, pero decorosamente, la debes toda clase de respetos...