Porque la tierra nos quiere mucho á los viejos, y se agarra á nuestros pobres pies cansados... y tira de nosotros... ¡Necesario será irse pronto con ella!
TERESA
¿Quién piensa en morir? Ea, siéntese usted... Esta noche no dirá usted que la chimenea está fría.
DANIEL
No, por cierto, que su calor parece quemarme las mejillas. ¡Brrr!... ¡Qué frío hace!... De poco aprovechan los guantes con este tiempo; ¡heladitas traigo las manos! (Pausa.) ¿Y la señorita?
TERESA
En su cuarto.
DANIEL
¿Pero, está bien?
TERESA