Lo mismo, señor marqués.
DANIEL
¡Naturalmente!... Lo que parece imposible es que hayamos necesitado llegar á viejos para saberlo.
TERESA
¿Quiere usted que llame á la señorita?
DANIEL
No, déjala. Supongo que la cena no se habrá retrasado por mí...
TERESA
No, señor. Ya sabe usted que aquí nunca hay hora fija para cenar. Además, hoy tenemos invitados.
DANIEL