¡Es claro!... Cuando somos jóvenes, ya puede nevar aprisa en la calle, que llevamos el verano dentro. En cambio, cuando llegamos á viejos y el fastidio nieva y nieva... y nieva... dentro del alma, ¿para qué sirve el sol?

TERESA

Ahí tiene usted á la señorita. Hasta después. (A Araceli y á Paco.) Con permiso...

ESCENA II
ARACELI, PACO, DANIEL

PACO

(Campechanamente). Adiós, marqués.

DANIEL

¡Hola, muchacho!... ¿Y tú, Araceli?

ARACELI

¿Y tú?