ELENA

¡Como esas no piden dinero!

ALICIA

Pues las prefieren, aunque no sean tan guapas ni tan agradables como nosotras.

VICTORIA

¿Pero quién iba á pensar que nuestro porvenir iban á echarlo á perder las mujeres decentes?

(Todas ríen.)

ELENA

(Mirando su reloj). ¡Horror! Las ocho y media.

VICTORIA