ALICIA
No; ¿para qué sacrificarte?... Tú también tendrás gusto en cenar con los tuyos, ¿verdad?
CONSUELO
Antes iba á decírselo á usted: puesto que ni el marqués, ni don Roberto, ni el señorito Ricardo vienen... si no le hago á la señorita mucha falta...
ALICIA
Ni poca ni mucha. ¡Para lo que he de comer!
CONSUELO
Puedo irme más tarde.
ALICIA
(Levantándose). No, tonta, vete ahora. Es igual... yo me serviré. Toma diez pesetas, para que les compres algún juguete á tus hermanos.