[815] Philosophumena, VI, I, 19, 20. El autor solo atribuye estas perversas doctrinas á los discípulos de Simon. Pero si la escuela tenia esta fisonomía, el maestro debió tambien tener algo de ello.

[816] Examinaremos más tarde lo que encierran estos relatos.

[817] La inscripcion SIMONI·DEO·SANCTO, transmitida por Justino (Apol. I, 26), como hallada en la isla del Tíber y mencionada despues de él por otros padres de la Iglesia, era una inscripcion latina del dios sabino Semo Sancus, SEMONI·DEO·SANCO. Encontróse, en efecto, bajo Gregorio XIII, en la isla de San Bartolomé, una inscripcion, guardada en el Vaticano, que tiene grabada esta dedicatoria. Véase Baronius, Ann. eccl., ad annum 44; Orelli, Inscr. lat., n.º 1860. Habia por aquella época en la isla del Tíber un colegio de bidentales en honor de Semo Sancus, conteniendo varias inscripciones del mismo género. Orelli, n.º 1861 (Mommsen, Inscr. lat. regni Neapol., n.º 6770). Comp. Orelli, n.º 1859; Henzen, n.º 6999; Mabillon, Museum Ital., I, primera parte, p. 84. El n.º 1862 de Orelli no debe tomarse en consideracion (véase Corp. inscr. lat., I, n.º 542).

[818] Este grosero malentendido no se hubiera deshecho sin descubrir antes las Philosophumena, que da extractos textuales de la Apophasis magna (véase VI, I, 19). Tiro fué célebre por sus cortesanas.

[819] Ἐχθρὸς ἄνθρωπος, ἀντικείμενος. Véanse Homil. pseudo-clem., hom. XVII toda entera.

[820] Así, en la literatura pseudo-clementina, el nombre de Simon el Mágico designa por momentos al apóstol San Pablo, á quien el autor quiere mucho.

[821] Es necesario notar que en las Actas no es todavía tratado como enemigo. Solo se le atribuye un sentimiento bajo y se deja creer se arrepentió (VIII, 24). Tal vez todavía vivia Simon cuando fueron escritas estas líneas y sus relaciones con el cristianismo no habian todavía llegado á ser malas.

[822] Jos., Ant., XX, VII, 1.

[823] Act., XII, 1, 25. Nótese toda la contextura de este capítulo.

[824] I Petri, V, 13; Papias, en Eusebio, Hist. eccl., III, 39.