[285] I Cor., V, 1 y sig.

[286] I Tim., I, 20.

[287] Gen., XVII, 14 y otros pasajes numerosos del código mosaico; Mischna, Kerithouth, I, 1; Talmud de Bab., Moëd katon, 28 a. Comp. Tertuliano, De anima, 57.

[288] Véase, en los diccionarios hebreos y rabínicos, la voz כרת. Compárese la palabra exterminare.

[289] Mischna, Sanhedrin, IX, 6; Juan, XVI, 2; Jos., B. J.; VII, VIII, 1; III Macab. (apocr.), VII, 8, 12-13.

[290] Luc., VI, 15; Act., I, 13. Comp. Mat., X, 4; Marc., III, 18.

[291] Act., V, 1-11. Comp. Act., XIII, 9-11.

[292] Act., I, 15; II, 14, 37; V, 3, 29; Gal., I, 18; II, 8.

[293] Act., III, 1 y sig.; VIII, 14; Gal., II, 9. Comp. Juan, XX, 2 y sig.; XXI, 20 y sig.

[294] Segun Mat., XXVIII, 1 y sig., los guardias fueron testigos de la bajada del ángel que levantó la piedra. Este relato, bastante confuso, quiere dar á entender tambien que las mujeres presenciaron el hecho; pero no se indica terminantemente. En todo caso, lo que los guardias y las mujeres verian, segun el mismo relato, no seria á Jesús resucitando, sino al ángel. La redaccion de tal escrito, aislada é inconsistente, es á no dudarlo la más moderna de todas.