NOTAS DEL CAPÍTULO II


[80] Math., XIII, 54 y sig.; Marc., VI, 1 y sig.; Juan, I, 45-46.

[81] No se halla nombrada en los escritos del Antiguo Testamento, ni en Josefo, ni en el Talmud.

[82] Marc., I, 24; Luc., XVIII, 37; Juan, XIX, 19; Hech., II, 22; III, 6. De ahí viene el nombre de Nazarenos dado desde mucho tiempo hace á los cristianos, y con el cual se los designa aún en todos los países musulmanes.

[83] El empadronamiento hecho por Quirino es posterior (diez años á lo ménos) al año en que, segun Lúcas y Matheo, nació Jesús. Los dos evangelios, en efecto, hacen nacer á Jesús bajo el reinado de Heródes (Math., II, 1, 19, 22; Luc., I, 5). El empadronamiento de Quirino tuvo lugar despues de la deposicion de Archelao, es decir, diez años despues de la muerte de Heródes, el 37 de la era de Actio (Josefo, Ant., XVII, XIII, 5; XVIII, I, 1; II, 1). La inscripcion por la cual se pretendia otras veces establecer que Quirino hizo dos empadronamientos se ha reconocido como falsa. En todo caso, el empadronamiento no se habria aplicado sino á los territorios convertidos en provincia romana, y no á las tetrarquías. Los textos por los cuales se pretende probar que algunas de las operaciones de estadística y de catastro ordenadas por Augusto se extendieron al dominio de los Heródes, ó no implican lo que de ello se quiere deducir, ó son de autores cristianos que tomaron este dato del evangelio de Lúcas. Lo que prueba que el viaje de la familia de Jesús á Bethlehem no tiene nada de histórico, es el motivo que se le atribuye. Jesús no era de la familia de David, y aunque lo hubiese sido, no se puede comprender cómo sus parientes habrian sido obligados, por una operacion puramente catastral y rentística, á venir á inscribirse á un lugar abandonado por sus abuelos desde hacia más de mil años. Imponer una obligacion de esta clase hubiera sido para la autoridad romana sancionar pretensiones peligrosísimas.

[84] Cap. XIV de la obra.

[85] Math., II, 1 y sig.; Luc., II, 1 y sig. La omision de este relato en Márcos y los dos trozos paralelos, Math., XIII, 54, y Marc., VI, 1, donde Nazareth figura como «la patria» de Jesús, prueban que semejante leyenda faltaba en el texto primitivo que proporcionó la trama narrativa de los evangelios actuales de Matheo y de Márcos. Sin duda para contestar á numerosas y repetidas objeciones añadieron al principio del evangelio de Matheo reservas cuya contradiccion con el resto del texto no eran bastante flagrantes para creerse en la obligacion de corregir las partes que ántes se habian escrito bajo otro punto de vista. Por el contrario, Lúcas (IV, 16), escribiendo con reflexion, ha empleado, á fin de ser consecuente, una expresion más mitigada. Respecto á Juan, no sabe nada del viaje á Bethlehem; en su concepto, Jesús es sencillamente «de Nazareth» ó «Galileo», y esto en dos circunstancias donde hubiera sido de la más alta importancia recordar su nacimiento en Bethlehem (I, 45, 46; VII, 41-42).

[86] Sábese que el cálculo que sirve de base á la era vulgar fué hecho en el siglo sexto por Dionisio el Menor. Ese cálculo implica ciertos datos puramente hipotéticos.

[87] Math., I, 21; Luc., I, 31.