No hace mucho cierto diario parisiense, de cuyo nombre no desearía jamás acordarme[[2]], publicó un artículo titulado: “La doctrine de Monroe. Les Etats-Unis et le Céntre-Amérique.”
[2]. Le Matin, 30 de Agosto de 1913.
Allí pueden ser leídos, al tratar de los cinco Estados de la América Central, los conceptos que paso á transcribir:
“Hace largo tiempo, cerca de sesenta años, un gran sabio francés, J. J. Ampère, ha podido escribir:
La ciudad desconocida se levantará un día en el punto en que se reunen las dos Américas (Panamá) y será la Alejandría del porvenir. Será también, como Alejandría, el emporio del Oriente y del Occidente, de la Europa y del Asia; pero en escala más vasta y en las proporciones del comercio moderno.”
El diario de París se extasía, con razón, ante el genio y la visión profética “del gran sabio francés”. Pero aquel “gran sabio francés” tuvo, en la ocasión, más memoria que genio.
El “gran sabio francés” no hizo, en efecto, sino transcribir, ó casi casi, las palabras escritas por Bolívar veinte años antes, á los comienzos del siglo XIX, en 1815. Bolívar, en su maravillosa carta de Jamaica, opinó sobre los cinco Estados de la América Central y sobre Panamá, lo siguiente:
Esta magnifica posición entre los dos grandes mares podrá ser, con el tiempo, el emporio del Universo. Sus canales acortarán las distancias del mundo: estrecharán los lazos comerciales de Europa, América y Asia y traerán á tan feliz región los tributos de las cuatro partes del globo. Acaso sólo allí podrá fijarse algún día la capital de la tierra, como pretendió Constantino que fuese Bizancio la del Antiguo Hemisferio.
Al «gran sabio francés», como se mira, le fué fácil profetizar el porvenir de Panamá, veinte años después que Bolívar. Le bastaba con saber leer. El «gran sabio francés» ha probado que sabía. Ha probado también que aprovechaba sus lecturas. Ha probado, por último, que lo no europeo, aunque proceda de un Bolívar, no existe, ó puede considerarse como no existente, sin dejar por eso de copiarlo y apropiárselo, cuando la ocasión se presenta.