ARTEMISA (invisible).

¡Oh infeliz! ¡Qué calamidad te atormenta! La grandeza de tu alma ha sido causa de tu ruina.

HIPÓLITO

¡Ay de mí! ¡Oh divino y embriagador perfume![148] Aun en medio de mis males te he percibido, y mi cuerpo siente consuelo. Aquí está la diosa Artemisa.

ARTEMISA

¡Oh mísero! A tu lado está la diosa que más te ama.

HIPÓLITO

¿Vesme, señora, en la desventura en que me hallo?

ARTEMISA

Te veo; pero no me es lícito derramar lágrimas de mis ojos.