Lo juro por mi alma, por la cual siempre he jurado santamente.
ORESTES
¿Tanto miedo tenían en Troya al acero todos los frigios?
EL FRIGIO
Separa de mí tu espada, que cerca vibra su resplandor cruelmente.
ORESTES
¿Temes convertirte en piedra, como si vieras la Gorgona?
EL FRIGIO
Morir es lo que temo: no he visto nunca la cabeza de la Gorgona.
ORESTES