Grata palabra has pronunciado.
ORESTES
Pero la retractaré.
EL FRIGIO
Estas no son gratas. (Vase).
ORESTES
Necio eres si piensas que tengo empeño en derramar tu sangre, porque ni naciste mujer, ni te puedo contar entre los hombres. Vengo del palacio para que no alborotes con tus gritos, que los argivos pronto acudirán si te oyen. No temo salir con mi espada al encuentro de Menelao, aunque venga ostentando sus blondos cabellos esparcidos por los hombros; pero si trae en su ayuda tropas argivas para vengar la muerte de Helena, y no me perdona la vida, ni a mi hermana, ni a Pílades, que ha sido en todo mi cómplice, verá dos cadáveres, el de su esposa y el de su hija virgen. (Entra en el palacio).
EL CORO
¡Ay, ay! ¡Nueva lucha, nueva y terrible lucha amenaza al linaje de los Atridas!
PRIMER SEMICORO