MEDEA
¡Ay, ay de mí!
EL PEDAGOGO
No es así como debes recibir mi grata nueva.
MEDEA
¡Ay, ay de mí otra vez!
EL PEDAGOGO
¿Acaso, sin saberlo, he anunciado alguna desdicha, creyendo falsamente que era alegre mi mensaje?
MEDEA
Anunciaste lo que anunciaste; tú has hecho bien.