Te odio, y me burlo de tus palabras amargas.

JASÓN

Y yo de las tuyas; fácil es nuestra separación.[440]

MEDEA

¿Conque eso dices? ¿Qué haré yo ahora? También lo deseo ardientemente.

JASÓN

Déjame sepultarlos y llorarlos.

MEDEA

De ningún modo; yo los enterraré, y los llevaré al bosque sagrado de Hera, diosa Acrea,[441] para que ninguno de sus enemigos los insulte, removiendo su sepulcro; en este país de Sísifo[442] instituiré fiestas solemnes y sacrificios para lo futuro, en expiación de tan impío asesinato. Yo iré a la tierra de Erecteo, y habitaré con Egeo, el hijo de Pandión. Tú, que eres perverso, tendrás mala muerte, aunque justa, y los restos de la nave Argo herirán tu cabeza,[443] ya que has sido testigo del amargo fin de mis bodas.

JASÓN