[333] Es probable que esta diosa a quien invoca Alcestis sea la Ἑστία griega (Vesta romana) que presidia al hogar doméstico, y cuyo culto, entre los helenos, era muy semejante al de los latinos. Era hija de Cronos y de Rea.
[334] Las de los dioses penates o domésticos, patronos de la familia, así de las personas como de los bienes.
[335] Παιάν, nombre que da Homero al médico de los dioses, y sobrenombre de Apolo y de su hijo Esculapio, como de dioses que curan los males físicos.
[336] Muy sabido es que Caronte, hijo del Érebo y de la Noche, tenía la obligación de transportar a los muertos de una a otra orilla del Aqueronte, siempre que hubiesen sido sepultados y que le pagasen el óbolo del pasaje. Su barca era birreme, y llevaba, además un garfio para atracarla a la orilla.
[337] El texto griego dice así: ... καὶ τόδ᾽ οὐκ ἐς αὔριον, οὐδ᾽ ἐς τρίτην μοι μηνὸς ἔρχεται κακόν. Hartung traduce Ich muss ja sterben: dieses Schicksal stellt sich auch nicht etwa morgen oder übermorgen ein. Fúndase sin duda en estas palabras del escoliasta: οὐκ εἰς τὴν αὔριον τοῦ μηνος τούτου οὐδ’ εἰς τὴν μετὰ τὴν αὔριον, en las cuales el τρίτην μοι μηνὸς se comprende como el día que sigue al de mañana. La exactitud y la fidelidad que merece el original nos impiden aceptar su opinión, porque así no sería la versión cual debiera ser. Según todas las probabilidades, Alcestis alude a un plazo, vulgar entre los atenienses y muy conocido, ya sea que se refiera al que se concedía a los deudores por sus acreedores para el pago de sus deudas, ya al de los condenados a pena capital, que era de tres días, ya, en fin, porque en general se pagasen las deudas el día primero del mes.
[338] Chócanos no poco lo que Alcestis hace valer su sacrificio a los ojos de su marido, con escasa modestia y excesiva alabanza de sí misma, lo cual no está muy acorde con nuestras costumbres. A pesar de esto y de lo inverosímil que parece tan larga tirada de versos en boca de una moribunda, no puede negarse que es un bello trozo de poesía dramática, tanto por el patético que en él domina, cuanto por la naturalidad de las ideas y sentimientos que expresa. Si ella insiste con tanto ahínco en el sacrificio que hace por su marido, es para obligarlo más a cumplir sus deseos y llevada de su amor maternal, que la fuerza a mirar con previsión por la suerte de sus hijos. Solo así se disculpan algún tanto sus exageradas alabanzas.
[339] No hay necesidad de decir que la hermana de Eumelo, personaje mudo, está presente, puesto que ya lo advertimos a la llegada de Alcestis. Es fácil de deducir que no debía ser muy tierna la edad de este hijo de Admeto y de Alcestis, porque sus razones y quejas casi son ya de hombre, y porque en edad más temprana solo se imita lo que se ve hacer a los demás.
[340] Representábase de ordinario a Hades con una corona de ébano en la cabeza, en la mano unas llaves, y en un carro tirado de negros caballos.
[341] Carnos fue un poeta, hijo de Zeus y de Europa, que debió morir con violencia, pues Apolo, para vengarlo, envió crudísima peste a los dorios. Para aplacarlo instituyeron en su honor las fiestas Carneas, que duraban nueve días del mes Carneo (agosto), casi en la misma época que las Olímpicas, y poco después de las Jacínticas. Había carreras y luchas, y según dice Aten. (XIV, pág. 635 D.) leíanse también composiciones poéticas. Adviértase que Apolo amó mucho a Carnos, a Alcestis y a Jacinto.
[342] El Cocito era un arroyo del Epiro, de aguas negras y fangosas, que desembocaba en la laguna Aquerontia. De aquí la fábula de que corría por los infiernos.