FEDRA

¡Ojalá que yo nunca le ofendiera!

LA NODRIZA

¿Y cuál es esa pena cruel que te hace morir?

FEDRA

Deja que yo falte; no eres tú la ofendida.

LA NODRIZA

No, seguramente; líbrenme los dioses de pensarlo; pero tú puedes salvarme. (Arrójase a sus pies y estrecha sus manos y rodillas).

FEDRA

¿Qué intentas? ¿Me haces violencia estrechando mi mano?