Sea así, pues; gozaré en este momento de sus abrazos, y después me entregaré de nuevo a ellos. Pero tú, anciano, que tan a tiempo llegas, dime de qué modo podré castigar al asesino de mi padre, y a mi madre, su cómplice e impía esposa. ¿Tengo en Argos algunos amigos fieles? ¿Cómo la fortuna nos han abandonado todos? ¿A quién podré hablar de noche o de día? ¿Qué camino seguiré para caer de repente sobre mis enemigos?

EL ANCIANO

¡Oh hijo, eres desdichado y no tienes un solo amigo! Pocos, por puro afecto, comparten nuestros bienes y nuestros males. Tú (que has perdido todos los tuyos y con ellos toda esperanza) ten muy presente que de ti solo depende recuperar tu palacio paterno y tu ciudad.

ORESTES

¿Y qué haremos para conseguirlo?

EL ANCIANO

Matar al hijo de Tiestes y a tu madre.

ORESTES

He venido a recoger esta palma;[195] pero ¿cómo lograrlo?

EL ANCIANO