Hablas con prudencia. Y mi madre, ¿en dónde está?
EL ANCIANO
En Argos; pero vendrá pronto a la cena.
ORESTES
¿Por qué no ha acompañado a su esposo?
EL ANCIANO
Temiendo las murmuraciones del pueblo, se ha quedado en su palacio.
ORESTES
Ya entiendo: recela que, como siempre, su conducta infunda sospechas en sus súbditos.
EL ANCIANO