Cometió atentados horribles, y horriblemente os vengasteis tú y tu hermano. ¡Grande es el poder de la justicia!
ORESTES
Ea, servidores, llevaos ese cadáver y ocultadlo en las tinieblas, para que no lo vea mi madre antes de morir. (Llévanse el cadáver).
ELECTRA
Calla; hablemos de otra cosa.
ORESTES
¿Qué hay, pues? ¿Vienen a socorrerlo de Micenas?
ELECTRA
No; es la madre que me dio a luz.
ORESTES