Entraré; cruel es esta lucha y cruel será mi acción. Si los dioses lo quieren, así sea; combate es este para mí dulce y amargo a un tiempo.
EL CORO
Viva la hija de Tindáreo, reina de la tierra argiva, hermana de los fuertes hijos de Zeus[213] que moran entre los astros del ardiente éter y socorren a los mortales afligidos en medio de los mares. Salve: venérote como a los bienaventurados, que grandes son tus riquezas y tu dicha; tiempo es ya, ¡oh reina!, de rendir homenaje a la fortuna.
CLITEMNESTRA
Bajad del carro, troyanas, y dadme la mano para ayudarme a salir. Adornados están los templos de los dioses con los despojos frigios, aunque en mi palacio posea, en vez de la hija que perdí,[214] estas esclavas escogidas de la tierra de Troya, don exiguo, pero grato.
ELECTRA
¿No me será lícito, ¡oh madre!, a mí, esclava arrojada del hogar paterno, que habito en pobre casa, tocar tu bienaventurada mano?
CLITEMNESTRA
Para eso sirven estas esclavas; no me atormentes.
ELECTRA