IFIGENIA
¡Cuánto ha durado tu ausencia, detenido en Áulide!
AGAMENÓN
Y algún obstáculo me impide también ahora proseguir mi rumbo con el ejército.
IFIGENIA
¿En dónde dicen que habitan los frigios, padre?
AGAMENÓN
En donde ojalá que nunca habitara Paris, hijo de Príamo.
IFIGENIA
Lejos navegas, padre, abandonándome.