EL ANCIANO

Así es; y a ti te quiero bien, más que a tu esposo.

CLITEMNESTRA

Acaba, pues, de decirnos lo que deseas.

EL ANCIANO

El padre que engendró a tu hija ha decretado su muerte...

CLITEMNESTRA

Horrorízanme, ¡oh anciano!, tus palabras; a la fuerza has perdido el juicio.

EL ANCIANO

Hiriendo con la cuchilla la blanca cerviz de la desventurada.