No es esa mi pregunta: es obra de tu desgracia.

ORESTES

Si muero y no se sabe mi nombre, no serviré a nadie de ludibrio.

IFIGENIA

¿Por qué te opones a mi ruego? ¿Tan grande es tu soberbia?

ORESTES

Matarás mi cuerpo, no mi nombre.

IFIGENIA

¿Ni dirás tampoco la ciudad en donde moras?

ORESTES