No vive; pereció a manos de su mismo hijo.

IFIGENIA

¡Oh palacio arruinado! ¿Y con qué objeto?

ORESTES

Por vengar el asesinato de su padre.

IFIGENIA

¡Ay de mí! ¡Instrumento deplorable de castigo merecido!

ORESTES

Sin embargo, los dioses no le favorecen, a pesar de su justicia.

IFIGENIA