Pereció inicuamente por una mujer malvada.

IFIGENIA

¿Sobrevive en Argos algún hijo a su padre?

ORESTES

Sí, desdichado en verdad; en ninguna parte existe, y en todas a un tiempo.

IFIGENIA

Adiós, falsos sueños; nada erais, pues.

ORESTES

Ni los dioses, que se llaman sabios, son menos engañosos que los leves sueños. Grande confusión reina en las cosas divinas y humanas; solo me duele que, por obedecer a adivinos, perezca quien no carece de prudencia; bien lo saben algunos.

EL CORO