La oí; fue por la posesión del vellocino de oro.

ORESTES

¿Y sabes que la representaste en bellas telas, tejidas de tu mano?

IFIGENIA

¡Oh tú, el muy amado, ya tocas mi corazón!

ORESTES

¿Y el retroceso del sol, también figurado en ella?

IFIGENIA

Obra fue también de mis manos ese sutil tejido.

ORESTES