¿Deliras? ¿Qué tenemos que ver nosotras con la huida de los extranjeros? ¿No irás cuanto antes a buscar al rey?

EL MENSAJERO

No antes de cerciorarme claramente de si está o no en el templo el príncipe de este país. ¡Hola!, abrid las puertas vosotros los de dentro, y decid al rey que aquí fuera le buscan para anunciarle nuevos e innumerables males.

TOANTE

¿Quién vocifera así, junto a la mansión de la diosa, llamando a la puerta y alborotándola dentro?

EL MENSAJERO

Engañábanme estas mujeres y me alejaban de ti como si hubieses salido, y, sin embargo, estabas en el templo.

TOANTE

¿Qué esperaban? ¿Con qué objeto lo hacían?

EL MENSAJERO