No te has expuesto a los azares de un juicio; todo el ejército, que te odia, te pone en mis manos para que yo te la quite.

HELENA

¿Puedo yo responderte que, si muero, será injustamente?

MENELAO

No vengo a disputar contigo, sino a matarte.

HÉCUBA

Óyela, Menelao, para que no muera sin defensa, y nosotras, si lo permites, le replicaremos: tú ignoras las faltas que cometió en Troya, y todas juntas serán bastantes para perderla y condenarla a muerte sin demora.

MENELAO

Sería menester para acceder a vuestros ruegos que hubiera tiempo para ello; pero si quiere hablar, que hable. Sepa, sin embargo, que a tu intercesión lo debe, no a sus méritos.

HELENA