Yo sola soy tu esposa.

MENELAO

¿Pero estoy en mi juicio, o me engañan mis ojos?

HELENA

Al mirarme, ¿no te parece verla?

MENELAO

En el cuerpo eres semejante a ella; pero mi razón, bien serena, lo niega.

HELENA

Reflexiona. ¿Qué necesitas para convencerte? ¿Quién mejor que tú puede saberlo?

MENELAO