HELENA

Sí, y ojalá que se presente como yo deseo.

TEOCLÍMENO

¿Quién es? ¿En dónde está? Quiero saberlo con seguridad.

HELENA

El que se sienta trémulo cerca de este monumento. (Aparece entonces Menelao).

TEOCLÍMENO

¡Oh Apolo!, y qué traza tan miserable es la tuya.

HELENA

¡Ay de mí! Paréceme que veo a mi marido.[366]